DESPUÉS DE MIS PADRES, MI MAESTRO - FELIZ DÍA DEL MAESTRO

  • El 6 de Julio celebramos en el Perú el DÍA DEL MAESTRO, después de nuestros padres, la persona más importante en nuestras vidas  



    ¿Por qué se celebra el 6 de julio?

    La historia del Día del Maestro peruano se remonta a los años de la Independencia. Fue un 6 de julio de 1822 en que José de San Martín determinó la creación de la primera Escuela Normal de Varones del Perú.

    Cabe resaltar que las mujeres peruanas no accedieron al derecho a la educación, hasta 1876, año en que se creó la primera Escuela Normal de Mujeres.

    Fue a raíz de la creación de la primera Escuela Normal por la cual las autoridades peruanas acordaron designar el 6 de julio como el Día del Maestro en el año 1953.





    Cada 6 de Julio en el Perú se celebra el Día del Maestro, para los deportistas o atletas, el entrenador es, ciertamente, el Maestro en el deporte que practican.

    Los entrenadores, al igual que los Maestros, tienen en sus manos la gran responsabilidad de enseñar sus conocimientos en el deporte que entrenan.

    No solo es el objetivo “académico” (en el caso de los maestros), o “deportivo” (en el caso de los entrenadores), creo que su responsabilidad va más allá. Creo tanto maestros como entrenadores son, además, “educadores”, y como tales, deben inculcar a sus alumnos valores y principios que les ayudarán no solo en su deporte sino que los harán crecer, madurar y seres buenos humanos.

    La educación en general y en cuanto a valores en particular, ciertamente, nuestros padres son los primeros educadores, así como nuestros familiares más cercanos: la abuela, el abuelo, los tíos y hasta nuestros hermanos mayores.  Pero fuera de nuestra casa, cuando empezamos a ir a la escuela y a entrenamientos, nuestros maestros y entrenadores influyen mucho en nuestra educación.

    El deporte es tan noble, que no solo nos brinda múltiples beneficios físicos sino que, además, aprendes a ser mejor persona, porque el deporte es ideal para aprender valores:

    • Aprendes el “respeto”, tanto para tí mismo y como para los demás.
    • Aprendes a conocerte mejor, conociendo tus habilidades así como los aspectos en los que tienes que trabajar más.
    • Aprendes a “ser honesto” y a “jugar limpio” como el único camino para competir de verdad.
    • Aprendes a “no hacer trampa”, porque eso es “engañarte a tí mismo” (lo cual es ridículo porque, aunque los demás no lo sepan, tú sí sabes que te estás mintiendo).
    • Aprendes a ser “disciplinado”, no solo con tus entrenamientos sino en tu vida en general.
    • Aprendes a “seguir las reglas”, esto es, obedecer los reglamentos para que las cosas funcionen como tienen que funcionar.
    • Aprendes a trabajar en equipo, en donde cada quien tiene una tarea que hacer y todos hacen su mejor esfuerzo por el bien del equipo. Esto te servirá no solo en tu deporte, sino también en tu trabajo y en tu vida personal.
    • Aprendes a conocer a tus rivales, a respetarlos y admirarlos cuando lo hacen mejor que tú.
    • Pero, sobre todas las cosas, el deporte te ayuda a dar lo mejor de tí mismo.